Perfume
El nombre de perfume o perfumes proviene del latín “per”, por y “fumare”, a través del humo, haciendo referencia a la sustancia aromática que desprendía un humo fragante al ser quemado, usado para sahumar. En la actualidad, la palabra «perfume» se refiere al líquido aromático que usa una mujer o un hombre, para desprender olores agradables.
El término perfumería tiene cuatro acepciones,1 pudiendo referirse a un establecimiento comercial donde venden perfumes, al arte de fabricar perfumes, al conjunto de productos y materias de la industria del perfume, o al lugar donde se preparan los perfumes o se perfuman ropas o pieles.
Tipos de perfumes
Existen diferentes tipos de perfumes, según su intensidad aromática:
- Perfume: la forma más concentrada, entre el 15-40% de esencia aromática.
- Eau de Perfume (EdP): concentración del ~15%.
- Agua de baño, más conocida como Eau de Toilette (EdT): concentración del 7-15% (~10%).
- Agua de colonia, Eau de Cologne (EdC): la misma concentración que el anterior pero con aromas cítricos predominantemente: sólo un 3-6% (~5%) de concentrados.
- Splash perfumes (EdS): ~1% de concentrados.
Al aplicarse el perfume sobre la piel, el calor del cuerpo evapora el disolvente, permaneciendo las sustancias aromáticas, que se disipan gradualmente durante varias horas.
Fuente: Wikipedia